Un proyecto mágico que me llevó casi dos años en proyectar en vídeo. Fue duro intentar plasmar en la pantalla lo que la isla de Nueva Caledonia podía transmitir a través de su gente, su coutume kanak y caldosh, junto con sus vastos paisajes y su mágico lagoon lleno de vida.
Es nuestra labor la de generar un turismo sostenible en el que el respeto a la naturaleza y la cultura local estén por encima del lujo, la extravagancia y la inanición hacia las injusticias que las grandes empresas han provocado a través de la explotación de los recursos naturales de la tierra y de sus gentes.
Un turismo más respetuoso y ecológico es posible y necesario para que las futuras generaciones puedan permitirse este maravilloso lujo que es viajar y abrir nuestra mente.
Gracias a la gente local de Nueva Caledonia y a todos mis amigos que hicieron posible que esta isla pudiera ser representada con el respeto que merece.